


· Resiliencia: Rebotando rápidamente de un servicio perdido o un ataque bloqueado
Motivación sostenida: impulsando a través de agotadoras sesiones de práctica y largas temporadas competitivas
· Manejo del estrés: mantener la calma y estar compuesto en situaciones de alta presión
· Asumir riesgos: alentar a las jugadoras a superar sus límites e intentar jugadas desafiantes
· Sinergia del equipo: Creando una atmósfera positiva contagiosa que mejora el rendimiento general del equipo


Aquí hay algunas estrategias:
· Céntrate en el proceso sobre el resultado: Celebra el esfuerzo y las mejoras, no sólo los resultados. Establezca objetivos específicos y orientados a los procesos junto con los objetivos de resultados.
· Fomentar la auto-conversación positiva: Ayuda a las jugadoras a identificar y desafiar la auto-hablar negativa Enséñales a usar frases motivacionales durante la práctica y la competencia.
· Implementar el reciclaje atribucional: Guía a las jugadoras para atribuir éxitos a factores internos como la habilidad y el esfuerzo, y ver los fracasos como temporales y específicos.
· Crear un ambiente de equipo positivo: Fomentar la comunicación abierta, el respeto mutuo y el apoyo colectivo. Implementar ejercicios de formación en equipo que pongan de relieve los puntos fuertes individuales.
· Modelo optimismo como entrenador: Demuestre optimismo, especialmente en situaciones difíciles. Marca los desafíos como oportunidades de crecimiento y aprendizaje.
· Incorporar consciencia y visualización: introducir ejercicios breves de consciencia en las sesiones de práctica. Guía a las jugadoras mediante ejercicios de visualización de actuaciones exitosas.
· Proporcionar comentarios constructivos: Usa la técnica de "sándwich": retroalimentación positiva, área para mejorar, comentarios positivos. Céntrate en mejoras concretas y viables.

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